jueves, 7 de noviembre de 2024

El caballo: origen, evolución en la Península Ibérica y retorno al continente americano

 

Caballo cartujano, estirpe del caballo de pura raza española (PRE), ampliamente exportado al continente americano (Colombia, Costa Rica, Cuba, Estados Unidos, Guatemala, México, Nicaragua, Perú, Venezuela, etc.) y cuya contribución genética actual sigue siendo muy elevada sobre la población PRE (Fuente: Dr. C. Gonzalo Abascal).

Por Carlos Gonzalo Abascal

La domesticación del caballo hace 5.500 años puede considerarse como uno de los grandes hitos del desarrollo de la humanidad. Desde el descubrimiento de los restos arqueológicos más antiguos de la especie hace 55 millones de años en América, hasta su regreso al continente en los barcos del descubridor Cristóbal Colón hace más de 500 años, hay una fascinante historia de evolución, domesticación y convivencia de este animal con el ser humano que ha acompañado a todas las sociedades humanas avanzadas.

El caballo es el resultado de un largo y dinámico proceso evolutivo durante 55 millones de años que implicó a un elevado número de géneros de la familia Equidae de los que sólo se conserva uno, el género Equus. Dicha familia tuvo su origen en Norteamérica donde aparecen los primeros restos fósiles de lo que se supone que fue su forma más primitiva, denominada Hyracotheres. Eran animales no más grandes que un perro, ramoneadores y con varios dedos en sus extremidades, cuya transformación en animales de mayor formato, consumidores de pasto, hipsodontes (es decir, con coronas dentarias elevadas) y monodáctilos constituye un ejemplo emblemático de macroevolución.

Caballo cartujano, estirpe del caballo de pura raza española (PRE), ampliamente exportado al continente americano (Colombia, Costa Rica, Cuba, Estados Unidos, Guatemala, México, Nicaragua, Perú, Venezuela, etc.) y cuya contribución genética actual sigue siendo muy elevada sobre la población PRE (Fuente: Dr. C. Gonzalo Abascal).
A partir del Óptimo Climático del Mioceno medio se produce un importante cambio climático con la aparición de un amplio rango de nichos ecológicos, lo que provocó la radiación y diversificación de diferentes géneros de équidos, algunos de los cuales (por ejemplo, los géneros Anchitherium, Hipparion y Equus) cruzaron Beringia y se extendieron por toda Eurasia, apareciendo en el registro fósil europeo hace 18 millones de años (Anchitherium spp.), 11 millones de años (Hipparion spp.) y 3-4 millones de años (Equus spp.), llegando también a la Península Ibérica.

La presencia de estos tres géneros comentados se encuentra relativamente bien documentada en diversos enclaves paleontológicos de la Península Ibérica, con pesos medios estimados en yacimientos ibéricos de 100, 150 y 450 kilos, respectivamente (Cirilli et al., 2022; Gonzalo, 2024).

La Península Ibérica representa un conocido refugio donde las poblaciones equinas podrían haber sobrevivido y mezclado durante las Edades de Hielo, hasta el punto de haber sido propuesta como posible centro de domesticación de los caballos debido a sus adecuadas condiciones paleoclimáticas y al abundante material biológico, cultural y arqueológico encontrado aquí, así como también sobre la base de fundamentos genómicos.

En este contexto, los resultados relativos a la variación del ADN mitocondrial (ADNmt) como herramienta asociada a la herencia maternal y a la implicación de las yeguas locales durante el proceso de la domesticación han permitido obtener diferentes tipos y grupos de ADNmt a efectos filogenéticos y clasificatorios.

Así, en épocas anteriores a la domesticación Cieslak et al. (2010) encontraron 3 linajes (H1, B y J) confinados en la Península Ibérica durante la Edad del Cobre y la Edad del Bronce temprana, siendo el haplogrupo H1 el dominante en este periodo cronológico (5500 a 1000 a.C.), así como otros haplotipos (A, D2 y X4a) de este mismo periodo que habitaron también otras regiones euroasiáticas como consecuencia de una ancestría común derivada del flujo de genes entre regiones.

Equus przewalskii, única especie relicta de caballo salvaje (Fuente: Dr. J.M. Sánchez Sánchez).

El interés de estos haplotipos reside en que algunos de ellos siguen estando ocasionalmente presentes en las razas ibéricas primitivas (p. ej., marismeño, lusitano y garrano) y también en algunas razas Nor- y Sudamericanas (p.ej., mustangs, criollo argentino y caballo de paso fino de Puerto Rico) (Jansen et al. 2002; Cieslak et al. 2010).

Especial atención merece la creación de un linaje nativo arcaico peninsular, denominado IBE o Equus ibericus, presente en la Península Ibérica entre el V y el III milenio a.C. y que actualmente forma parte del árbol filogenético de los équidos en una posición diferenciada y anterior a la de Equus lenensis (Siberia) y Equus przewalskii (Asia central).

La contribución de tales especies salvajes a la ascendencia del caballo doméstico (Equus caballus o DOM2) y a su proceso de domesticación fue limitada, refutando así la teoría tradicional que consideraba a alguno de tales linajes, junto con el caballo tarpán -que ahora se sabe que fue un mestizo-, como agriotipos del caballo DOM2.

Ello supone un cambio reciente de paradigma, permaneciendo el origen del caballo doméstico aún abierto. En este contexto, el protagonismo de E. ibericus tanto sobre posibles eventos ibéricos de domesticación como de su ascendencia sobre algunas razas ibéricas, europeas y americanas deberá ser objeto de especial atención científica en los próximos años, pues no en vano las actuales poblaciones domésticas nativas de la Península Ibérica presentan una mayor diversidad genética, similar a la de las estepas póntico-caspianas, en comparación al resto de caballos euroasiáticos, diversidad de la que participan numerosas razas americanas derivadas de los caballos ibéricos (Warmuth et al., 2011; Fages et al., 2019; Librado y Orlando, 2021).

Tras la domesticación se produce una fragmentación racial de las poblaciones equinas a nivel general y también en la Península Ibérica en consonancia con el relato histórico y el encuadramiento geográfico de las diferentes épocas analizadas.

En efecto, a la presencia de colectividades de caballos salvajes en todo el territorio peninsular habría que añadir la de grupos raciales con entidad propia presentes ya desde mucho antes de la romanización, tales como los ponis celtas del norte (incluidas las poblaciones insulares), los caballos tieldones de la meseta y los caballos ibéricos del sur (algunos muy primitivos como el caballo de raza sorraia, el caballo de las retuertas o el caballo marismeño) siendo el excesivo mestizaje que finalmente se produjo entre las razas ibéricas anteriores con el caballo berberisco, en primer lugar, y el tieldón, posteriormente (conforme fue avanzando la Reconquista), la causa de la creación por selección del caballo de pura raza española (PRE) y del caballo lusitano, a partir del siglo XVI (Altamirano, 1998; Gonzalo, 2024).

Caballo asturcón.
Caballo losino.
Ejemplares de poni gallego.
Razas celtas asturcona (izqda.), losina (centro) y gallega (dcha.), participantes también en el retorno del caballo a América.
Fuente: Archivo de Etnología del Dpto. Producción animal, Universidad de León.

Extinción y regreso del caballo al Continente americano
Al final del Último Máximo Glacial, en la transición del Pleistoceno al Holoceno, la megafauna mundial sufrió una reducción superior al 70% en todos los continentes, lo que provocó la extinción del caballo en Norteamérica, donde no reaparecerá hasta el descubrimiento de América por los españoles.

En efecto, tal regreso se inició en 1492, con el primer viaje de Cristóbal Colón en el que existe constancia escrita del transporte de 10 yeguas y 10 caballos enteros pertenecientes a la organización militar de la Santa Hermandad, con el fin de dar protección a este primer contingente expedicionario.

Durante los siguientes viajes se siguieron embarcando caballos con destino al Nuevo Mundo, inicialmente procedentes de Sevilla y de las marismas del Guadalquivir y, sin duda, de linaje marismeño.

Entre 1514 y 1538 se llevaron caballos a Panamá, Méjico, Brasil, Perú, Argentina y Florida, y ya en 1553 había al menos 10.000 caballos en Méjico, que se extendieron después por todo el continente americano y particularmente por USA, país donde aún existen actualmente diferentes registros del caballo colonial español (Sponenberg, 1992; Muñoz, 2004).

Restos de caballos encontrados en el palacio-santuario tartésico de Casas del Turuñuelo (Guareña, Badajoz) en el siglo V a.C. y probablemente de linaje marismeño./ Foto: Instituto de Arqueología de Mérida.

Las afinidades filogenéticas entre los caballos ibéricos y americanos –tanto de Norte- como de Sudamérica- son numerosas y sustentan la evidencia histórica de que la Península Ibérica fue la fuente de gran parte de la población original que repobló de caballos el Nuevo Mundo, por la relación compartida entre los haplogrupos encontrados.

Además de las razas marismeña, PRE, lusitana y berberisca, otros estudios evidencian también la existencia de ancestros matrilineales comunes entre los ponis celtas y las razas sudamericanas, compatibles con el hecho histórico de que en 1508 la corona española autorizó el envío de 40 caballos pequeños y resistentes, de tipo céltico, en la expedición organizada por Alonso Ojeda y Diego Nicuesa a Panamá y Colombia, e igual podría decirse de otros países latinoamericanos (Mirol et al., 2002; Luís et al., 2006, 2007; Cortés et al., 2017).

Todas estas investigaciones confirman un alto grado de conservación de la variabilidad genética original de las razas ibéricas en el conjunto de la población criolla americana, particularmente documentada en más de una veintena de razas tanto de Norteamérica (como p. ej. el cracker de Florida, el mustang español, el kiger mustang o el sulphur mustang), como sobre todo de Sudamérica (caballos peruano, puertorriqueño y colombiano de paso fino, el mangalanga marchador, el campolina y los criollos argentino, venezolano, chileno y colombiano, entre otros).

No obstante lo anterior, las nuevas herramientas moleculares -junto con los estudios de estructura genética- están evidenciando en las dos últimas centurias una significativa pérdida de diversidad debido al desarrollo de yeguadas cerradas de líneas de raza pura asociadas a una marcada selección de patrilíneas específicas con un uso generalizado de unos pocos sementales “populares”.

Jinetes mejicanos montando caballos criollos.

Ello supone una amenaza para la viabilidad y potencial evolutivo de las razas ibero-americanas, así como una reducción de los niveles de heterocigosidad y un aumento de las cargas mutacionales deletéreas. Resulta necesario, por tanto, una reformulación de las prácticas de cría para restringir los niveles de endogamia e identificar las prioridades de conservación y recuperación de la antigua variación genética presente aún en las razas actuales (Fages et al., 2019; Orlando y Librado, 2019).

Artículo de Carlos Gonzalo Abascal. Catedrático de Producción animal, Facultad de Veterinaria de la Universidad de León.  c.gonzalo@unileon.es

Puedes leer otro artículo de D. Carlos Gonzalo Abascal en La domesticación del caballo fue la más importante realizada por la humanidad 

Versión de la noticia equipo de Redacción de A Ritmo de Galope

Ver noticia original en: Novaciencia

miércoles, 6 de noviembre de 2024

Sicab reunirá del 19 al 24 de noviembre en Fibes a 850 ejemplares de ganaderías de once países

 

Foto de familia de la presentación del Sicab este martesEuropa Press.

Sevilla, Andalucía, España. Noviembre, 2024. Sevilla ha acogido este martes la presentación de la XXXIV edición del Salón Internacional del Caballo (SICAB), que se celebrará del 19 al 24 de noviembre en el palacio de exposiciones y congresos de la ciudad hispalense, con 850 ejemplares de ganaderías de once países, además de contar con una destacada presencia comercial, que incluye 321 expositores y 81 palcos ganaderos. 

En concreto, las ganaderías procederán de España, Nicaragua, Panamá, Ecuador, México, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, Bélgica y República Dominicana. A las que se sumarán las delegaciones de prescriptores, entrenadores y periodistas especializados e influencers de Estados Unidos, Alemania, Países Bajos, Bélgica y Marruecos, según ha informado José Juan Morales, presidente de Ancce, destacando el carácter internacional de esta edición.

Considerado como el mayor encuentro mundial del caballo de Pura Raza Española, Sicab tiene además un "impacto económico" superior a 60 millones de euros, lo que "refuerza" su posicionamiento como referente internacional, siendo el "tercer evento más importante tras la Semana Santa y Feria de Abril", ha señalado el alcalde, José Luis Sanz, en la presentación. 

Asimismo, el regidor ha destacado también que este Salón, que es "único en el mundo" y que la ciudad tiene el "privilegio" de acoger es "clave" para Sevilla, que "durante esa semana se convierte en la capital mundial del caballo de Pura Raza Española". Todo ello refuerza su posicionamiento como referente internacional y tercer evento más importante tras la Semana Santa y Feria de Abril".

El acto ha contado además con la viceconsejera de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Consolación Vera, la viceconsejera de Cultura y Deporte, Macarena O'Neill, entre otras personalidades, que mostraron su apoyo a Sicab. Así, la viceconsejera de Agricultura señaló que "la Junta tiene un compromiso inquebrantable con los ganaderos", y su apuesta para que Sicab siga siendo un "referente mundial", donde se promocione la imagen de Andalucía y se "despliegue el potencial de todos nuestros productos", para lo que la administración autonómica ha destinado este año 250.000 euros al patrocinio de este evento. 

Uno de los acontecimientos más influyentes y que cada año registra unas 200.000 visitas de ganaderos y aficionados nacionales e internacionales destacó Vera, al tiempo que puso "el valor de las ganaderías andaluzas y el trabajo diario de los criadores, que posicionan a Andalucía como un ejemplo para otros países".

Por su parte, la viceconsejera de Cultura y Deporte subrayó que el evento "pone en valor" el patrimonio ancestral e inmaterial de la cultura andaluza, destacando la "tradición ecuestre y sus oficios, un legado de todos los andaluces", al tiempo que añadió que supone "una cita ineludible" en la agenda social y cultural de Sevilla, superando en cada edición cifras de participación y visitas.  Eventos como SICAB son "esenciales para preservar y proyectar un bien cultural que forma parte de nuestro pasado y queremos difundir hacia el futuro".

Durante la presentación, se resaltó la importancia de Sicab como un espacio que integra competición, formación, exhibición e intercambio comercial y su consolidación como un escaparate fundamental para la industria ecuestre y los sectores afines.

José Luis García-Palacios, presidente de la Fundación Caja Rural del Sur, destacó de su lado la relevancia internacional del evento y la importancia de esta cita para poner en valor el caballo de Pura Raza Española. "Sicab es un evento de repercusión internacional que pone en valor una raza única", aseguró. García-Palacios también subrayó el compromiso de la Fundación con Ancce, afirmando que "nuestro apoyo no es por interés, sino por convicción".

Una cita que impulsa la industria ecuestre Sicab 2024 contará con el prestigioso Campeonato del Mundo del Caballo Español y las finales de 9 disciplinas ecuestres, reafirmando su posición como un evento de referencia para el sector. Este encuentro, que atrae la atención de la industria ecuestre a nivel nacional e internacional, se convierte en una plataforma única para celebrar y promover la grandeza del caballo de Pura raza.

Ver noticia original en: 20 minutos

martes, 5 de noviembre de 2024

Están desarrollando la próxima generación de sensores para mejorar el bienestar de los caballos

 

Están desarrollando sensores no invasivos que monitorean los signos vitales de los caballos.

En los últimos cuatro años, han publicado cuatro artículos sobre los sensores y están trabajando en un quinto utilizando un diseño de sensor de tercera generación para identificar y predecir los signos del parto en las yeguas preñadas.

Michigan, Estados Unidos. Noviembre, 2024. Aunque hablar con caballos y otros animales parece una fantasía descabellada, los ingenieros de la Universidad de Missouri están desarrollando tecnología que nos acerca un paso más a esa realidad.

La estudiante de doctorado Morgan Miller y el profesor asociado de Ingeniería Mecánica Jian "Javen" Lin están desarrollando sensores no invasivos que monitorean los signos vitales de los caballos tanto individualmente como en grupo.

También se han asociado con el Centro de Enseñanza Equina de Mizzou, parte de la División de Ciencias Animales, para probar los sensores y trabajar con especialistas, incluida la directora del programa equino, Marci Crosby, para comprender qué pueden decirles los datos que recopilan a los administradores equinos y a los profesionales veterinarios.

"Se trata de un nuevo tipo de tecnología que puede abrir nuevas oportunidades para que los veterinarios traten a los caballos", afirmó Lin. "Creo que en Mizzou somos los primeros en utilizar este tipo de dispositivo para estudiar el comportamiento de los caballos. Será interesante comprender las intenciones de los animales en función de sus signos vitales".

Miller creció rodeado de caballos en la granja de sus abuelos, Plainview Stables, en Belton, Missouri. Al explorar formas de aplicar biosensores a los caballos, Miller se puso en contacto con el personal docente de la División de Ciencias Animales de CAFNR para colaborar con el Centro de Enseñanza Equina de MU.

"Me entusiasmó intentar ayudar a los animales que no necesariamente pueden ayudarse a sí mismos", dijo. "Estamos tratando de ampliar el campo al brindar a las personas que trabajan con caballos acceso a más datos a partir de los cuales puedan obtener más información sobre el bienestar de los animales".

Mejorar el Bienestar Animal

El equipo ya ha visto el éxito de esta nueva tecnología. En los últimos cuatro años, han publicado cuatro artículos sobre los sensores y están trabajando en un quinto utilizando un diseño de sensor de tercera generación para identificar y predecir los signos del parto en las yeguas preñadas. El primer sensor desarrollado por Lin y Miller fue un monitor de frecuencia cardíaca colocado en la parte inferior de la cola de un caballo.

El proyecto sirvió como trabajo fundacional para el sensor de segunda generación que se detalló recientemente en un artículo.

"El sensor de segunda generación utiliza un sistema en red", explicó Lin. "Se aplican varios sensores a numerosos caballos para evaluar el comportamiento de la manada. El dispositivo recopila datos sobre la frecuencia cardíaca del caballo, la ubicación GPS y la aceleración, así como datos giroscópicos para registrar el movimiento de la cola".

Gracias a la colaboración con el Centro de Enseñanza Equina de la Universidad de Michigan, el equipo de investigación equiparía a cuatro o cinco caballos con sensores en red durante su tiempo normal de pastoreo en el campo de la granja South Farm de Mizzou. Luego, monitorearían los datos para identificar cambios en los signos vitales y la ubicación a lo largo del día, y hablarían con los investigadores del centro de entrenamiento para comprender por qué los caballos se comportaban como lo hacían.

"Podemos utilizar estos datos para observar el entorno de los caballos y hacer sugerencias sobre cómo hacer que se sientan lo más cómodos posible y ofrecerles una mejor calidad de vida", afirmó Miller. "También podemos utilizar los datos sanitarios para controlar la aparición temprana de enfermedades y ofrecerles una mejor atención".

Miller concluyó recientemente su programa de doctorado (planea desfilar en la graduación en diciembre) y apuntó que ha disfrutado los desafíos que conlleva este tipo de trabajo.

"Ya hemos hecho pruebas con biosensores en humanos y, en general, las pruebas con humanos son bastante fáciles", explicó. "Puedo decirle a una persona lo que necesitamos que haga para obtener resultados. No puedo explicárselo a un caballo. Ha sido un desafío divertido de superar: aprender a adaptar mi tecnología para que funcione bien con ellos, porque no puedo adaptarlos para que funcionen bien con mi tecnología".

Lin enfatizó que si bien el equipo se ha centrado en trabajar con caballos, este tipo de trabajo tiene el potencial de mejorar eventualmente el bienestar de otros animales, incluidas las mascotas domésticas y las especies en peligro de extinción.

Su objetivo es comercializar los sensores para que estén ampliamente disponibles para veterinarios, administradores de instalaciones y dueños de mascotas. Recientemente, el equipo recibió una subvención STTR de la National Science Foundation para ayudarlos a lograr el objetivo.

"Queremos que esta investigación se haga pública y crear un mundo mejor para todos los animales", afirmó Lin. "Trabajar con estudiantes como Morgan es lo que hace que mi trabajo en Mizzou sea tan gratificante. Nuestros estudiantes aportan sus propias pasiones a su investigación y esa es la mejor manera de desarrollar algo nuevo".

Ver noticia en: Diario Veterinario

lunes, 4 de noviembre de 2024

El caballo americano y su origen cordobés

Ejemplar Timbal de la yeguada Torrehermosa. / Ramón Azañón

Durante siglos, Córdoba fue el epicentro mundial del caballo; también formaron parte de la conquista del Nuevo Mundo, dejando una impronta que va más allá de las razas.


«El caballo de América nace en Córdoba», con esta afirmación el estudioso de la historia del caballo, Joaquín Zurita, responde al último estudio publicado en la revista Science, que asegura que los animales que montaban los indios americanos y cowboys, tienen su origen en el sur de Europa.

«Después de la llegada de Cristóbal Colón, durante los siglos XVI y XVII, se produce todo el proceso colonizador del continente», explica Zurita. «En los barcos fundamentalmente viajaba una tropa de marinería, que no llevaba animales, y luego iban los señores y nobles. Estos sí tenían caballos, y el de la clase social dominante de la época era el que se criaba en Córdoba. Además, eran animales muy fuertes y con una resistencia que les permitía soportar las duras condiciones de la travesía», prosigue diciendo.

Antes de nada, es necesario explicar por qué, lo que Zurita denomina como «la fábrica del caballo a nivel mundial» en la Edad Media y Moderna, se encontraba en Córdoba. Tal y como se recoge en el libro Origen del caballo de pura raza española, publicado por Caballerizas Reales, la vinculación de este animal con el territorio que corresponde actualmente a la provincia, nace en época prerromana. Sin embargo, es con Corduba cuando se asientan las bases de esta tradición equina. Los caballos rápidamente adquirieron fama en todo el imperio por su vigorosidad, resistencia y belleza. Su popularidad alcanzó tal magnitud, que muchos de ellos fueron enviados al Coliseo Romano.

Con la llegada de los musulmanes en el 711 el caballo juega un papel diferente, pero igualmente importante a nivel social. Se crearon las célebres yeguadas de los califas omeyas, cuyos animales pastaban en las inmediaciones de Medina Azahara y eran todo un símbolo de poder.

Tras la Reconquista, el caballo de Córdoba se reafirma como símbolo de poder. Carlos I era un apasionado de este mundo y adoptó el caballo de Córdoba como el de la realeza y nobleza. De hecho, su proveedor contaba con animales en el norte de la provincia.

Pero el impulso definitivo llegó con Felipe II, que en 1567 ordenó construir las Reales Caballerizas de Córdoba con el fin de crear una nueva raza de caballos en la ciudad aprovechando los conocimientos después de más de quince siglos de historia y de cuatro civilizaciones diferentes. El encargado de esta tarea fue el cordobés Diego López de Haro. Cuando la caballeriza estuvo concluida, el monarca convocó Cortes en Córdoba, pudiendo conocer de primera mano los resultados de su proyecto. A partir de entonces, la posesión de un caballo cordobés era un símbolo inequívoco de poder y cercanía a la Corona. Además, Felipe II y sus sucesores, regalaron ejemplares a familias reales y nobles de toda Europa.

Papel en el Nuevo Mundo
Volviendo a la conquista de América, estos animales se convirtieron en todo un símbolo que además impresionaba a las poblaciones cuando un conquistador llegaba con su armadura a lomos de un animal con ese tamaño y fortaleza. Joaquín Zurita, no solo destaca la importancia de la especie en la toma de territorios por parte del imperio, sino que «esto hizo que se extendieran por todo el continente». «La relación entre el pura raza español y las diferentes razas presentes en América es bastante evidente», prosigue Zurita. «El más parecido a nivel de fenotipo es, sin duda, el criollo argentino, aunque hay también muchas semejanzas con otras especies como el mustang estadounidense. Esto es una muestra evidente de que el pura raza se extendió desde la actual Canadá hasta Tierra del Fuego (Argentina)», resume.

«Indudablemente, el paso de los siglos y el cruce con otras razas que llegaron, por ejemplo de Reino Unido, provocó que cada lugar desarrollara su propia raza», matiza. No obstante, concluye el estudioso que «el tronco genético de los caballos, no solo de los que usaron los cowboys, sino poblaciones de toda América, nace en Córdoba».

Impacto en la tradición
Joaquín Zurita va más allá del propio animal y cita en repetidas ocasiones el término «cultura del caballo». Para él, el legado cordobés en el continente va mucho más allá del propio animal, alcanzando la manera de entenderlo y, sobre todo, de montarlo. «La monta vaquera tiene su origen en la monta gineta, que nace en Córdoba», señala. «Las similitudes con la manera de montar de los charros mexicanos o los cowboys estadounidenses son más que evidentes», remarca Zurita citando varios ejemplos.

Ver noticia original en: Diario Córdoba

domingo, 3 de noviembre de 2024

Las competiciones de Chovkan se celebrarán el próximo año en Shusha y Khankandi

 

Tradicional juego de equitación de Karabaj en la República de Azerbaiyán.

Bakú, Azerbaiyán. Noviembre, 2024.

Las competiciones de chovkan (juego ecuestre tradicional a lomos de caballos karabajos en la República de Azerbaiyán;) se celebrarán próximamente en Karabaj.

Así lo comunica a los periodistas el vicepresidente de la Federación Ecuestre de la República de Azerbaiyán, Bahruz Nabiyev, informa AZERTAC.



Según él, ya se han celebrado varias negociaciones con el Ministerio de Juventud y Deportes. «Creo que estas competiciones se celebrarán en los distritos de Shusha y Khankendi en 2025», añadió el representante de la Federación.

Hablando del Campeonato Ecuestre de Andadura que comienza el sábado en Bakú, Nabiyev señaló que la Federación está trabajando para que las competiciones que se celebran por tercera vez sean ya tradicionales.

«Además de los deportes ecuestres modernos, la Federación presta gran atención a los antiguos juegos ecuestres de Azerbaiyán. Este (chovkan - ed.) es uno de los deportes antiguos de Azerbaiyán. A través de estas competiciones intentamos contribuir al desarrollo de la cría nacional de caballos en Azerbaiyán», declaró el vicepresidente.

Señaló que está prevista la participación de caballos ambladuras azerbaiyanos en competiciones internacionales. «Hemos recibido una invitación para un torneo que se celebrará en Türkiye. Tenemos ciertos planes y seguimos trabajando en ello. Intentamos actuar no sólo en los campeonatos nacionales, sino también en los torneos internacionales», subrayó Nabiyev.

Versión de la noticia equipo de A Ritmo de Galope

Ver noticia original en: Azertac

sábado, 2 de noviembre de 2024

Vacunación contra la Encefalomielitis Equina: Prevención y conciencia ante la llegada del mosquito

 

Veterinario Marcelo de Olavarrieta, SENASA.

Buenos Aires, Argentina. Noviembre, 2024. En una reciente entrevista en el programa Despertate de Cadena Nueve y Máxima 89.9, el veterinario Marcelo De Olavarrieta, del Centro Regional Buenos Aires Norte del SENASA, subrayó la importancia de la campaña de vacunación para prevenir la Encefalomielitis equina (EE). Esta enfermedad, transmitida por la picadura de mosquitos infectados, puede tener consecuencias fatales para los equinos, y la vacunación se convierte en una herramienta esencial para su prevención.

“Este es el momento de vacunar porque todavía no ha llegado el mosquito”, afirmó De Olavarrieta, quien destacó que la vacuna es obligatoria para todos los equinos a partir de los dos meses de edad. Los caballos jóvenes deben recibir dos dosis, mientras que los adultos requieren una vacunación anual. “La prevención es lo más barato”, agregó, enfatizando que el tratamiento de un equino enfermo puede resultar muy costoso y no garantiza la recuperación.

En la actualidad, Nueve de Julio cuenta con aproximadamente 6,800 equinos registrados. Sin embargo, hasta ahora solo se han vendido unas 1,200 dosis de la vacuna, lo que representa menos del 20% de la población equina. “Estamos lejísimos de cubrir siquiera el 50%”, reconoció De Olavarrieta, quien observó una disminución en la conciencia sobre la importancia de la vacunación en comparación con años anteriores.

La encefalomielitis equina se transmite cuando los mosquitos pican aves infectadas y luego contagian a los caballos, humanos y otros mamíferos: “Una vez que el animal está enfermo, no hay cura; sufre y puede morir”, advirtió el veterinario, haciendo un llamado a la comunidad para que priorice la vacunación.

En relación a los bovinos, De Olavarrieta indicó que, a pesar de contar con una buena población estimada en 290,000, esta cifra ha ido disminuyendo progresivamente. La vacunación no solo es crucial para los equinos, sino que también forma parte de una estrategia integral de salud animal que beneficia a toda la comunidad.

Ver noticia original en: Cadena Nueve

viernes, 1 de noviembre de 2024

Potros de alto rendimiento ¿Cómo deben crecer? nuevo episodio de ‘Otra Forma’ con Coby Bolger


Viajamos hasta Yeguada La Cartuja Hierro del Bocado, la más antigua ganadería del mundo dedicada al caballo cartujano, para conocer de primera mano el programa de control y evaluación de sus potros que permite destinarlos para aquellos usos en los que presenten mayores expectativas de éxito (reproducción, doma clásica, enganche, etc.).

Amazona profesional de completo y experta nutricionista equina con más de 25 años de experiencia, Coby Bolger tiene un objetivo: Optimizar el bienestar y el rendimiento de los caballos.

Tras el éxito de los tres episodios previos en los que se trata el revolucionario uso veterinario de la inteligencia artificial, las normas para evitar casos desafortunados de doping por accidente o el correcto manejo de los animales en los diferentes medios de transporte, en esta nueva entrega Coby nos descubre el Programa plurianual de seguimiento de ejemplares que ha implantado la Yeguada Cartuja Hierro del Bocado con el objetivo de detectar de manera precoz las anomalías y/o defectos durante el crecimiento del potro, así como evaluar las cualidades transmitidas por los progenitores.

De esta forma la Yeguada con más historia de nuestro país puede conocer las aptitudes morfofuncionales más recomendadas para cada potro y por tanto asignarle lo antes posible el uso o destino más indicado según sus características.

El éxito del rendimiento del caballo comienza desde su desarrollo en los primeros meses y años de vida

Hoy jueves 31 de octubre, a partir de las 18.00h, ClipMyHorse.TV estrena “Potros de alto rendimiento ¿Cómo deben crecer?” el cuarto episodio de la serie original “Otra Forma” con Coby Bolger.

¡No te lo pierdas a partir de las 18:00h!

Ver video AQUÍ

Ver noticia original en: Ocio Caballo